martes, 3 de noviembre de 2009

1 de noviembre de 2009

1 de noviembre, día de todos los santos. Muchas personas aprovechaban el domingo para acudir al camposanto a visitar los restos mortales de familiares y/o amigos. Probablemente porque el día 2, el día de muertos, no iban a poder hacerlo por razones laborales.

Un día fuera de lo común.
Domingo, día de futbol. Día en el que, los santos, el equipo de la Comarca, disputaría un encuentro especial. El rival: Los Pumas de la UNAM. Unos pumas que venían a romper la racha sin derrotas del equipo lagunero.

Sin embargo, lo anormal no era el equipo capitalino. No. Lo extraño, y a la vez triste: el último partido en el Corona. El estadio que tantas cosas vivió en su interior. Los dramas del descenso, los goles, los vetos, los campeonatos, las derrotas y, hasta una visita de la selección nacional, allá por los años 80’s. Sí… ese estadio, estaría por pasar a la historia.

La gente acabó con los boletos dos días antes del juego. Sabían que el día sería especial. Por la mañana, el nuncio apostólico y el obispo de Torreón, consagraban los altares de la parroquia de Todos los santos, preparándola para recibir a la feligresía a partir del 11 de noviembre, día en el que los jugadores laguneros estrenarán su nueva casa.

Terminando la misa, ahora sí, a lanzarse al estadio.

La travesía larga, desde la antigua autopista a San Pedro, hasta el coso de las Carolinas, estaba acompañada de un atípico clima lagunero: Una sensación calurosa, debido al sol, pero con un viento helado. Sin duda alguna, hasta la naturaleza sentía dolor. Sabía que una parte importante de la ciudad, se despedía.

Dentro del estacionamiento: lo de siempre. Los gritos de “lleve su cojín, el ultimo del corona” y “chicles, semillas, cigarros” no faltaban. Aunque muy probablemente ya no vuelvan a sonar.

Todo estaba listo para el partido.

5:03 p.m. El silbatazo de Armando Archundia dio pie a que el balón girara por ultima vez en el pasto del mítico estadio. Minuto 10… la tribuna ahogaba sus gritos. Caía el primer gol de los pumas. No había tarde mas triste. El Corona se iba, y se iba derrotado. Pero al minuto 65, llega Matías… el Toro embistió con fuerza el arco enemigo, y logró cornarlo, para convertirse en el último en anotar un gol en la portería sur del otrora Estadio Moctezuma.

7:05 p.m. Silbatazo final. Una era terminaba, pues se había jugado el último encuentro. La directiva del club colocó un gran apagador en el centro de la cancha. Los miembros mas antiguos en la organización, Gustavo de Villa, y Don Memo Olvera, fueron los encargados de apagar las luces de tan glorioso inmueble, aquel que tantas alegrías y tristezas albergó. Aquel que vibró junto con la gente cuando Jared voló por los aires para anotar el gol del campeonato contra necaxa en diciembre del 96. Aquel que le agradeció a Robson anotar su único gol contra pachuca, en la final del 2001, y aquel que retumbó de algarabía, cuando Daniel Ludueña hizo un hermoso gol en su portería norte de su cancha, para dar a Santos su tercer campeonato, después de luchar contra el descenso.

La mudanza ha comenzado. Una etapa gloriosa se cierra, y una más comienza, en una nueva casa, en una mansión de lujo. Un hogar que espera vivir mas emociones que su antecesora: El Territorio Santos Modelo.

Esta vez el llanto que inundó la laguna no fue por los difuntos del camposanto.
Esta vez la región entristeció por la pérdida de uno de sus órganos.
Esta vez, las candilejas del Corona, no volverán a encenderse.

1 comentario:

  1. creo que ers muy bueno en fotografia, pero en diseño aun tefalta jeje es nuevo el blog y asi comenzamos todos los bloggeros, cuando quieras inercambiar ideas visita mi blog y enhorabuena y no dejes este pequeño pero significativo espacio de expresion.

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